El síndrome del quemado aparece como consecuencia de situaciones de estrés prolongadas.
Esta expresión ha sido acuñada por los psicoanalistas alemanes Freudenberger y Von Ginsburg para designar el agotamiento físico y psíquico en los trabajadores de organizaciones de cáracter social.
Este síndrome puede aparecer en cualquier actividad que produzca un estrés intenso y continuo, en la que el trabajo no garantice de por sí la obtención de buenos resultados y suponga una gran carga personal.
Su sintomatología aparece recogida en el siguiente cuadro.
- Síntomas premonitorios:
- Hiperactividad.
- Trabajar más horas sin cobrarlas.
- Sentir que nunca se tiene tiempo para terminar lo que se tiene que hacer.
- Sensación de desengaño.
- Sentimiento de deshumanización.
- Trastornos de atención dentro y fuera del trabajo.
- Reacciones emocionales:
- Sentimientos de culpa.
- Sentimientos de depresión.
- Agresividad.
- Desorganización progresiva:
- Disminución de la capacidad cognitiva.
- Disminución de la creatividad.
- Poca motivación.
- Indiferencia:
- En el trabajo y en la vida emocional, social y espiritual de la persona.
- Reacciones psicosomáticas:
- Alergías, afecciones de piel.
- Malestar físico, cefaleas...
- Insomnio.
- Desesperación:
- Aparición de ideas suicidas.
García Amilburu, M. Deontología para profesionales de la educación. Ramón Areces. Madrid, 2012, pág. 65.
Day, CH. Pasión por enseñar. Narcea. Madrid. 2006.
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