La educación es una actividad en la que es preciso asumir un exigente compromiso moral y un determinado riesgo.
Sin duda, el "riesgo de educar" es una realidad que está estrechamente vinculada con su fin propio: la "habilitación de los educandos para la libertad"; y ésta relacionado también con el desgaste de la personalidad y las patologías específicas que pueden producirse en los educadores.
Malestar docente.
García Amilburu, M. Deontología para profesionales de la educación. Ramón Areces. Madrid, 2012, pág. 61.
Bárcena, F. Tarea educativa y saber prudencial. UCM, Madrid, 1987, pág.1.
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